31 marzo 2004

infoarquitectura en espa�ol, que tambi�n podr�a ser a la espa�ola

Las arquitecturas de la informaci�n mantienen unas relaciones con el espacio geogr�fico-cultural y virtual (online) que le impiden ser simples estructuras de la informaci�n contenida. Por esto no bastan los principios y sistemas de organizaci�n de documentaci�n. Hacen falta estudios del espacio de comunicaci�n y alguna planificaci�n de la interacci�n con sus usuarios.

La arquitectura de la informaci�n para las empresas USA de productos o servicios de gran consumo cada vez se aproxima m�s a los cl�sicos planes de comunicaci�n, para identificar las entradas y que la previsi�n de desarrollo no rompa las cadenas de producci�n y de distribuci�n de las ventas electr�nicas. En esto se aproximan a las arquitecturas de los medios de comunicaci�n que se plantean m�s posibilidades de acceso, uso y participaci�n de los medios electr�nicos de comunicaci�n.

Louis Rosenfeld avisaba en Bloug de la salida de sus ideas en la p�gina de AIFIA Asilomar, que ya ten�a portugu�s, ahora en castellano.

Piden voluntarios para traducir, pero tambi�n dice el primer comentario que ser�a interesante que se tradujeran al ingl�s nuestros puntos de vista.

26 marzo 2004

Volver a pensar las sociedades abiertas desde las ntic's

No estamos todos de acuerdo en el impacto actual y futuro de las nuevas tecnolog�as (ntic's) en la sociedad actual, ampliada y complicada por la sociedad de la informaci�n.

Esta diferencia oculta en ocasiones, otra divergencia m�s radical en cuanto a lo que significa sociedad. En una direcci�n camina la sociedad civil del pensamiento liberal, la que Popper llam� sociedad abierta. Tambi�n se propone como abierta, pero de otro modo, la solidaridad org�nica, la especializaci�n que el crecimiento y el desarrollo social exigen en opini�n de Durkheim.

Vivimos con tecnolog�as amplificadoradoras y agilizadoras... Lo que necesitamos saber es hacia d�nde. C�mo integramos lo nuevo de la apertura a los dem�s y c�mo integramos el desarrollo y la especializaci�n personal y de nuestros grupos y comunidades en formas culturalmente coherentes y humanamente dignas.

Redes sociales, sociedad de la informaci�n y comunidad virtual

Javier Echeverr�a 2001 puso �ndices para estimar hasta d�nde y durante cu�nto tiempo se extiende el tercer entorno, la sociedad de la informaci�n, en el sentido m�s estricto. A los entornos rurales y urbanos superpone este tercero que reune comunidades en torno a alguna manifestaci�n de la cultura digital.

En el tercer entorno se mantienen las dos caras de la postmodernidad de los 80 y 90: la cr�tica y la apologista de las nuevas tecnolog�as sociales. Para los primeros la sociedad postindustrial es una manifestaci�n de la decadencia o desaparici�n del sentido occidental de la cultura. La idea m�s extendida de tercer entorno, comparte sin embargo la utop�a moderna de domesticaci�n de las tecnolog�as y lo considera como una tarea en la que cada uno a su medida est� participando.

Via Fernando 0 en Barrapunto: Seis d�as despu�s del 13 M los m�viles convocaron en Sevilla un botell�n de primavera, total 70.000 personas y un atasco. Seguro que se han dado otras movilanchas, otras avalanchas por mensajes en cadena. Hoy tocar�a la siguiente.

El meollo de estas respuestas no s�lo est� en la cantidad, en el n�mero de personas movidas a actuar (sentir y pensar..). Adem�s del espacio social est� el tiempo y la duraci�n de estas respuestas. Una comunidad de informaci�n cambia en Espa�a el gobierno y cancela los compromisos b�licos del gobierno anterior. Otras manifestaciones pueden ser tan numerosas y masivas, pero si no alcanzan a construir algo en com�n, no pueden llamarse comunidades so simplemente se quedaron en virtuales, en posibilidades.

24 marzo 2004

13 M, nace la sociedad de la información en España

Algo así viene a decir Javier Cañada en Terremoto de lo que pasó la noche del sábado por los móviles y las noticias. La mutua alimentación entre los mensajes entre móviles y las noticias en la radio y en internet expresaron y construyeron unos sentimientos y conocimientos comunes entre muchos que antes no se conocían y que se manifestaron en casi todas las capitales españolas.

Para Alvaro Ortiz en Furilo este caso refuerza la pérdida de credibilidad de los medios de comunicación. Que les falta describir y perfilar los contextos de las noticias para ocupar su función en el nuevo escenario. No pueden competir con la inmediatez y la proximidad del e-correo y sms. Un formato muy asequible, que en seguida mueve a los más jóvenes.

Las relaciones de las NITC's con los movimientos sociales han sido objeto de publicaciones recientes como la que comenta Nacho Escolar, Escolar.net.

La primera fase, en Ginebra de la cumbre mundial sobre la sociedad de la información, estableció un detallado plan de acción para este año y el próximo, con los objetivos para "apoyar el desarrollo sostenible en la administración pública, la empresa, la educación y la capacitación, la salud, el empleo, el medio ambiente, la agricultura y la ciencia en el marco de ciberestrategias nacionales".
Más adelante también propone ideas marco para la defensa de la diversidad cultural y para el papel de los medios de comunicación en los nuevos espacios de la comunicación.

22 marzo 2004

2003 consolida el negocio on line de la publicidad

Internet cuenta cada vez m�s para los anunciantes y publicitarios. Por eso el pasado 2003 se han empezado a ganar cantidades algo m�s dignas con la publicidad on line. Sin embargo, los que m�s han crecido no son los gigantes de la red.

La secci�n de New Media en la Revista Media Life, comenta que el a�o pasado, "las empresas de siempre", esos nombres que nos suenan en todo el globo, pasan a los primeros puestos en los rankings de publicidad, superando a las que nacieron y crecieron con internet. Y para algunos expertos en esa direcci�n se va a consolidar el gran entorno, por lo menos el gran mercado publicitario en la red.


Internet, considerada como canal o medio de comunicaci�n, con su facturaci�n y su p�blico, va ocupando el lugar que le corresponde en el entorno de los medios. Como adem�s de medio de comunicaci�n, realiza m�ltiples funciones, debemos tambi�n prestar atenci�n a sus otras prestaciones y al valor social o cultural que en cada momento representan.

18 marzo 2004

distintas arquitecturas de la informaci�

Para seguir la evoluci�n de la arquitectura de la informaci�n siguen siendo claves los grandes centros estadounidenses que trabajan con las grandes empresas como Argus Center for Information Architecture (dirigido por Lou Rosenfeld y Peter Morville) o Informationdesign.org antes Infodesign to surf the community. (Me hab�a olvidado de este tutorial de Webmonkey, que colabor� en la primera profesionalizaci�n)

En Europa hay diferencias y no s�lo en el tama�o de las organizaciones. Adem�s de la mejora en la prestaci�n de servicios internos y externos de una empresa, la arquitectura de la informaci�n tiene me parece m�s orientada a la comunicaci�n y a la participaci�n.

En Espa�a siguen esta profesi�n desde hace a�os casi todos los moderadores que gestionan y mantienen la lista de Cadius, Eduardo Manch�n en Ainda y despu�s con Luis Villa en Alzado. Vinieron muy bien las ideas en las webs y las presentaciones de Joaqu�n M�rquez o Jes�s Tramullas. Como siguen orientando e interesando los art�culos de Yusef Hassan y Francisco J. Mart�n en Nosolousabilidad.

Para mis alumnos sigue teniendo cierto inter�s un cl�sico de Jesse James Garret para la expresi�n gr�fica de la arquitectura de las sedes, palestra "anal�gica y previrtual" para el ejercicio de organizaci�n de contenidos destinados a guiar el flujo de interacciones.

15 marzo 2004

Las rutinas profesionales no son suficientes. �Sirven los protocolos para la informaci�n de emergencias?

Muchas de las crisis y conflictos son actualidad y asunto de observatorios e investigadores.

Con Internet, la gesti�n de rumores, contrainformaciones y errrores cambia mucho y complica enormemente el trabajo de las redacciones de los medios. Ante este tipo de situaciones es corriente que grandes y experimentadas plantillas se impliquen inadecuadamente (Bucher 2002), y dejen sin cumplir tres funciones que me parecen cruciales en la comunicaci�n de crisis: esclarecedora, pacificadora y orientadora de un p�blico cada vez m�s amplio, si no directamente global.

Las respuestas que las empresas de comunicaci�n est�n dando, suenan m�s bien a un planteamiento log�stico del problema. Algo que se enmarca en pragm�ticas y protocolos, bastante elementales, que no se siguen bien y que s�lo eliminan algunos de los factores sorpresa, en una general sensaci�n de caos y desorden.

El asunto de la comunicaci�n de crisis parece escapar a la gesti�n de la comunicaci�n y depende en gran medida de la autoridad y calidad de las instituciones y de sus p�blicos. Como parece que las respuestas de los p�blicos est�n m�s a la altura, parece que la comunicaci�n y la formaci�n interna de las instituciones y las grandes organizaciones tienen una asignatura pendiente para relacionarse con entornos sociales inciertos.

Enlaces:

- Observatorio de crisis actuales de la Fundaci�n Cidob en Barcelona 2004

- un estudio del profesor Hans-Juergen en First Monday, volume 7, number 4 (April 2002)

- claves de esta comunicaci�n en la organizaci�n: diserto del prof. Corona a organizaciones empresariales mexicanas.

- someros criterios b�sicos entre : formadores en relaci�nes p�blicas y en actividades redaccionales

- un planteamiento optimista de las posibilidades postcr�ticas desde la experiencia profesional.

- las opiniones de los cient�ficos sobre su asesoramiento y participaci�n en la gesti�n de crisis (debate en torno al prestige y otras cat�strofes ecol�gicas en la secci�n madrid de la revista iberoamericana CTSI de la OEI (organizaci�n de estados iberoamericanos))
Primeros y segundos planos del terror

Sin noticias no podemos acercarnos a ver el desastre. Pero cuando llegan las im�genes, vuelven una y otra vez a los mismos planos. Los registros repetidos se fijan. Pero cuando la imagen crece y se ahonda con los testimonios y las experiencias en las horas siguientes. Detallan los matices, las emociones y las perspectivas en adelante para esos rostros de la tragedia.

Internet (tambi�n v�a m�viles) ha multiplicado la dimensi�n consciente de la imagen sugerida, con m�s asociaciones y recuerdos removidos. Este efecto multiplicador est� fuera de ning�n control editorial, a diferencia de las fotos y los v�deos en los medios. Si seguimos la pista de las relaciones entre las im�genes y sus correspondientes miradas la gesti�n de la crisis puede parecer imposible o por lo menos tan compleja como se plantean en las teor�as del caos o en el postmodernismo. Susan Sontag premio de letras de los pr�ncipe de asturias del 2003, va m�s all� de la teor�a cr�tica y de la postmodernidad en su reciente revisi�n de este tipo de im�genes en Ante el dolor de los dem�s.

11 marzo 2004

�horror!

hoy no puedo poner lo que pensaba, porque la horrible realidad nos silencia,

pero no nos para...

por la boca muere el pez, solidaridad, El Comercio de Per�, una tv, emergencia...

lo siento mucho por todos ellos...

seguimiento en blogs noticias dirson V�a Jos� Luis Orihuela en E-Cuaderno.

09 marzo 2004

Otra hip�tesis: m�s formatos que g�neros multimedia

Creo que g�nero y formato no son sin�nimos. El g�nero tiene m�s abolengo. Un g�nero es obra de un genio, a veces desconocido. Dio con una estructura de comunicaci�n que, a veces m�s tarde, tuvo �xito (al menos de p�blico). Cuando los cr�ticos y los gener�logos los analizan, intentan datarlos, establecer su zona de expansi�n, su pervivencia posterior en subg�neros o en versiones, los fragmentos que han prestado a g�neros posteriores.

El formato tambi�n es una manera de hablar de la estructura profunda del texto. Pero lo veo m�s relacionado con la producci�n en las culturas industriales. Los decisores de la empresa practican un ensayo � error, parecido al de los artistas, hasta conseguir una formula de repetici�n que alcance un p�blico suficiente como para recuperar la inversi�n.

Con la web, el chat, los blogs, las wikis... tenemos un formato de reproducci�n, pero no estoy seguro de que tengamos un g�nero. La poca teor�a sobre los g�neros multimedia creo que todav�a no se ha instalado plenamente en la perspectiva del p�blico, que me parece que era la que sosten�a tanto una definici�n de g�nero como la de formato, a las que me he referido.

03 marzo 2004

El discurso cient�fico se acepta como m�s preciso en la comunidad a la que se destina, y por la influencia de sus miembros.

La precisi�n del discurso de ciencia ha sido comentada enre otros por Fernando Contreras (Raz�n y palabra junio julio 2002).

"La idea de comunidad frente a la informaci�n no es nueva. Pierce, Morris o el propio Eco ya hablan de comunidades "interpretantes". La interpretaci�n de un texto es abierta, porque los individuos producen de sus lecturas significados y sentidos distintos. Sin embargo, aunque las lecturas presentan un n�mero ilimitado de posibilidades -cabr�a pensar que tantas como individuos haya- lo que realmente surge, es un n�mero limitado de interpretaciones debido al consenso aceptado por individuos que forman comunidades interpretantes.
Generalmente se ha considerado que el discurso cient�fico que aparece en la prensa escrita tradicional posibilita una interpretaci�n predeterminada por la intenci�n del emisor y que no se complica con exquisiteces ling��sticas, lo que no equivale a decir que est� ausente de belleza, sino que no se distingue por un uso frecuente de lenguaje rebuscado, ya que su intenci�n general es ser preciso y directo. Por tanto, se ha dicho que el discurso cient�fico en la prensa escrita se ha distinguido siempre por su sentido recto, y su transparencia, pero estos presupuestos se tambalean ante la demoledora movilidad del tejido textual de la prensa digital , lo que permite un nuevo sentido en el tratamiento del discurso cient�fico en este tipo de publicaciones."

Independientemente, unas conclusiones igualmente verdaderas, alcanzan mayor universalidad cuanto m�s multimedia consigue ser la expresi�n de esa ciencia.

El car�cter multimedia del discurso cient�fico es uno de los temas en los que m�s ha insistido Jay Lemke. Entre los cient�ficos, f�rmulas, tablas, y gr�fos se llevan tan bien con los textos porque las conclusiones tienen que consiguir el mayor alcance posible.